Observación astronómica

El 14 de julio realizamos una jornada astronómica en Bailo. Vinieron tres monitores de la Asociación astronómica oscense y pasamos una tarde y noche deliciosa con ellos.
Primero estuvimos lanzando cohetes en el campo de fútbol. Lo curioso es que sólo estaban propulsados por aire y agua. Los cohetes estaban fabricados con botellas de gaseosa, aletas estabilizadoras con cartones y pinzas de portafolios, cartulinas y esponjas. El primer cohete (solamente con aire a presión) ascendió unos cinco metros. A los cohetes sucesivos se le fue añadiendo agua y más presión de aire hasta el último, que formado por dos botellas y con menos de un litro de agua y la presión suficiente, ascendió ¡MAS DE 100 METROS DE ALTURA!
Supongo que, si no lo viste, es difícil de creer pero te aseguró que sólo con el aire de una bomba de bici y un poco de agua el cohete casi sale de la atmósfera.
Después nos dieron una charla a cerca de la carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética (1) que fue muy interesante.
Ya, por la noche y con un frio propio de Noviembre nos fuimos a cenar a la Fuente del rey, plantamos 4 telescopios que trajeron los monitores y estuvimos observando estrellas y planetas. Pudimos apreciar la estrella polar, nebulosas, galaxias y se apreciaban con claridad hasta los anillos de Saturno.
La sensación de ver las estrellas de cerca es maravillosa y estremecedora a la vez porque eres más consciente de lo inmenso del universo.
En todo caso fue una tarde preciosa en la que nos juntamos un montón de gente en torno a algo que tenemos aquí mismo, un cielo abrumador.

(1)La Unión Soviética era un país integrado por Rusia y un montón de repúblicas que se hicieron independientes a partir del año 1989.
¿Ha estado de más esta aclaración?
Quizá no. Porque no está probado lo que sucede con los blogs en el futuro, podría ser que alguien nos lea dentro de 2310 años y agradezca la aclaración. Tampoco estoy seguro de que alguno de nuestro jóvenes conozca su existencia.