Hoy, como otros años, nos hemos juntado para subir a San Juan de la Peña. El propósito de este día es estar en contacto con la naturaleza, darnos una oportunidad para la convivencia, para la conversación y para el disfrute.
Todo el mundo ha acabado la andada, así que aquellos que este año no os habéis atrevido, pensad que el año que viene tenéis otra oportunidad.
Ha sido una jornada muy agradable que ha comenzado con la amenaza de lluvia y que luego ha dado paso a una temperatura muy agradable, ideal para andar.
Durante el camino nos han observado los buitres que, tal y como están las cosas, también representan una amenaza.
Los andarines más rápidos han tenido tiempo para ir a la ermita de San Salvador, otros bastante hemos tenido con llegar a tiempo para tomar el autobús que nos ha devuelto a Bailo. En el salón nos esperaba una reconstituyente paella.
Gracias a los que habéis venido y a todos los que habéis colaborado de una forma u otra.
Después de la comida hemos querido hacer un reconocimiento a nuestros dos ilustres vecinos: Ander Alcaine y Fran Naval. Son dos jóvenes con muchos éxitos deportivos y de gran valía personal. Confiamos que reciban muchos premios en sus carreras deportivas, el nuestro es simplemente un pequeño homenaje para ellos, que llevan el nombre de Bailo allí donde compiten.
Les deseamos que perseveren y tengan fuerzas para lograr nuevas metas y cumplir sus sueños. Nuestro agradecimiento y aplauso para ellos.
Pero, en nuestro pensamiento estaba también nuestro socio más mayor, que nos ha dejado esta misma semana.
Pepito se ha ido. Y con él, su sonrisa, su humildad, su afán por colaborar y dar ánimos. Era un entusiasta de nuestra Asociación y siempre nos estimulaba para que huyéramos de confrontaciones y nos dedicáramos a crear un espacio común para todos.
Su espíritu no era el de una persona mayor con la ilusión gastada, era el de un joven entusiasta y así lo transmitía.
Muchas gracias Pepito. Ha sido un auténtico placer.